Visión

Somos partícipes de una intensa crisis socio-ecológica planetaria sin precedentes, con hondas raíces en la conciencia humana. El cambio climático, la carencia de sentido, la extinción masiva de especies, la epidemia de salud mental, la creciente violencia social, la polarización política, el consumo adictivo de los recursos, los exorbitantes niveles de contaminación y más, son síntomas del grave estado actual. La disfunción psicológica, el desarraigo ecológico y la orfandad espiritual que hacen la base de nuestra cotidianeidad aseguran una trayectoria colmada de sufrimiento para la comunidad de la Tierra. 

Al mismo tiempo, la posibilidad de cambio existe siempre latente como paciente semilla que aguarda germinar. En este preciso momento, existe la posibilidad de abrazar y celebrar la vida a través de una gran variedad de enseñanzas espirituales y ancestrales que complementan desarrollos psico-espirituales contemporáneos y potencializan la tan necesitada metamorfosis humana hacia su real esencia y expresión. En las profundidades de la naturaleza habita la transformación y la recreación del ser humano, nutrida por la sabia guía de la comunidad de la vida. Más aún, el florecimiento de una vida más viable, sana y plena es inevitable. 

Este proceso de transformación y florecimiento en consonancia con los ciclos naturales sirve de núcleo e inspiración de las diversas labores del Instituto. Esta aventura sin fin sirve como un referente principal en nuestras vidas, ayudándonos a recuperar una orientación genuina, ecuánime y llena de significado y dirección dentro de la trama de la vida. Es a través de la consciente integración con esta trama de vida y su perenne requerimiento de entrega y recreación que da cabida al surgimiento de un verdadero “ser ecológico” en recíproca, compasiva y atenta relación con la ecología profunda de la realidad.

La necesitada transición hacia una cultura sana, despierta y regenerativa derivada de la activación del ser ecológico depende de una profunda transformación del rol y función del humano en la trama planetaria. Este constante ejercicio acarrea una valiosa realización: la mirada recae en la toma de responsabilidad, de conciencia, y en la tarea de nutrir la raíz que sostiene nuestra existencia.

Por ello, podemos decir que la transformación evolutiva a nivel colectivo ha de tomar lugar a nivel individual. Tal transformación personal requiere una esencial mirada hacia dentro, no como una absorción narcisista, sino hacia el encuentro con el ser ecológico y su íntima pertenencia a la Tierra viviente.

Misión

El Instituto Bioalkimia celebra una variedad de saberes transformativos que nos guían hacia la innata fluidez y libertad de nuestros parajes internos. Esta libertad interna está profundamente conectada con la salud de las ecologías que nos rodean.

Uno de nuestros objetivos principales es el de asistir en el despertar a un sentido de pertenencia y unidad con el planeta y la vida, fruto del constante compostaje transformativo de nuestro ser hacia versiones más refinadas de las que surge un respeto innato hacia la vida y la creación. Para catalizar esta transformación invitamos:

Una mirada compasiva hacia nuestros ecosistemas internos para desde ahí cultivar la regeneración personal, ecosistémica y social.

Un enfoque integrativo y sistémico que enlaza distintas áreas de conocimiento y activa las diferentes inteligencias del ser humano.

Una perspectiva profunda que atiende la raíz o paradigma causante de la erosión biológica, ecológica y cultural que hacemos frente.

La celebración del momento histórico actual a través de una profunda transformación del ser humano hacia su real naturaleza.

La inclusión de un marco psicológico, transpersonal y espiritual como necesidad fundamental en la búsqueda de salud y viabilidad.

La necesidad imperante de reconexión con la Tierra por medio de la vía de la contemplación y la vía de la acción.